32FONDO-NEGRO.png

Una pregunta con demasiadas preguntas

Actualizado: ago 3

El texto de la pregunta para la consulta popular sobre los expresidentes ha requerido acuciosos análisis y propuestas. Nadie niega el esfuerzo dedicado a esta consulta y el valor de la consulta en sí misma. Sin embargo, el resultado final del texto deja demasiado terreno a la ambigüedad o por lo menos a la complicación.


El reto no es que se logre que 37 millones de personas voten a favor, sino que por lo menos, 37 millones de personas entiendan el texto.


La pregunta se formula así: ¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en años pasados por los actores politicos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?


El texto invita al análisis expresión por expresión.


1. Está de acuerdo o no. La expresión indica una aceptación no una decisión. Estar de acuerdo no parece implicar que realmente algo se lleve a cabo. Que varios millones de personas estén de acuerdo o no, no significa que voten por algo, decidan por algo o asuman iniciativa de algo. Menos en el caso de la aplicación de la justicia donde se debate no el estar de acuerdo sino el respeto a la ley. Preguntar sobre estar de acuerdo es un paso muy preliminar para tomar decisiones en siguientes etapas y esto ralentiza claramente un posible proceso.


2. En que se lleven a cabo las acciones pertinentes. ¿Llevar a cabo es realizar? ¿Iniciar? ¿Las acciones pertinentes, cuáles serían? ¿De justicia? ¿De olvido? ¿De perdón? ¿De mero reconocimiento? ¿Pertinencia de acuerdo a qué parámetro?Una pregunta que suscita en la segunda línea explicativa tantos cuestionamientos deja de ser clara.


3. Con apego al marco constitucional y legal: lo único verdaderamente claro y directo de todo el texto. Y por otra parte, sólo faltaría. Si no, con apego a qué.


4. Para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas: Las decisiones políticas son aquellas que afectan al conjunto del país, o a un determinado grupo o región. ¿Qué se pretende esclarecer? ¿La corrupción? ¿Las prebendas? ¿Los delitos? ¿Los enriquecimientos ilícitos? ¿Los errores de gobierno? ¿Las malas decisiones? Una decisión política tiene consecuencias sociales, económicas, individuales, ¿a qué se refiere exactamente? Ciertamente, hay grandes ladrones como Robin Hood que aportaron beneficiosas decisiones políticas y beneficios a su país, en un contexto de injusticia determinado. ¿En qué contexto y circunstancias se analizarán las decisiones políticas?


5. Tomadas en años pasados por los actores políticos: ¿Quién define años pasados? ¿Veinte, treinta, treinta y seis? ¿Quién define los actores políticos? O sólo nos referimos a la lista que empieza en Carlos Salinas de Gortari y termina en Enrique Peña Nieto? Entre los seis presidentes presentes en esta supuesta lista, los hay de todos tipos: grandes liberales, demócratas, grandes cínicos y grandes ladrones. La variedad deja puertas abiertas a todo tipo de juicios. Pero desde luego juzgar en un paquete de años o en un paquete de personas o en un paquete de presidentes, se antoja muy poco específico y productivo.


6. Encaminado: o sea, dirigido, pero no definitivo. Orientativo pero no conclusivo. En ruta pero no hacia la realización de un objetivo concreto de justicia y de derecho. Encaminar algo no significa juzgarlo o decidirlo que se supone sería el objetivo de la consulta.


7. A garantizar la justicia y los derechos: ¿Cómo se restituiría los derechos y situaciones perdidas por ciudadanos hace veinte, treinta y treinta y seis años?


8. De las posibles víctimas: ¿Hablamos de un conjunto de víctimas que somos 128 millones de mexicanos? ¿Se refiere a víctimas específicas de violencia, de tortura, de extorsión, de robo? ¿Hablamos de todo el país, de un sector?


La consulta popular es un instrumento democrático difícil de poner en práctica en todos los sentidos, desde el organizativo, hasta el conclusivo.


La redacción del texto de la consulta es, sin duda, el primer paso a resolver, porque en la forma de la pregunta siempre se se cuenta la posibilidad de la respuesta correcta. Es muy fácil criticar el texto de una consulta o de un referéndum, pero lo que si no se puede evitar es que la redacción sea perfectamente clara y concisa. El hecho de querer introducir demasiados elementos dentro de la formulación de la pregunta confunde más que ayuda.


En todo caso, esta consulta nos servirá para entender más la realidad de nuestro país:


1. Si realmente una consulta que requiere 37 millones de votos, funciona.


2. Si 37 millones de personas entienden el valor de una consulta popular empezando por el texto de la consulta.


3. Si se da un verdadero deseo de juzgar a los actores políticos, o a los presidentes.


4. Si el gobierno actual tiene la capacidad de movilizar a 37 millones de personas en torno a un voto favorable a la consulta.


5. Si hay un sector de la población mexicana que no está interesada o realmente no quiere que se juzgue a los actores políticos.


6. Si hay alguna estrategia política y de comunicación por parte de este gobierno sobre los resultados del 1 de agosto. Si no votan 37 millones triunfará la política del perdón anunciada por el presidente. Si sí votan 37 millones, el pueblo bueno y sabio habrá decidido que se cumpla un secreto deseo de la cuarta transformación de si juzgar a los actores políticos anteriores.


7. Si tenemos suficiente memoria histórica para valorar los años anteriores.


La pregunta de la consulta genera demasiadas preguntas y no se percibe que vaya a haber una respuesta evidente. La democracia camina hacia adelante repensándose a sí misma y logrando evidencias. Frente al 1 de agosto, parecería que lo único que queda son demasiadas preguntas.

5 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo